domingo, 26 de febrero de 2017

Descubierto un colgante de jade de origen maya





El incalculable valor del pectoral no sólo radica en su inscripción -un texto histórico de 30 jeroglíficos en su parte posterior-, sino también en su contexto arqueológico conocido y las imágenes contemporáneas de su uso. El colgante fue utilizado por primera vez en el año 672 en sólo un ritual.



Un colgante de jade que perteneció a un rey maya  fue descubierto durante las excavaciones de 2015 en el yacimiento arqueológico de Nim Li Punit, en Belice, dirigidas por el arqueólogo de la Universidad de California, en San Diego, Geoffrey Braswell. Este tiene forma de T y mide 18,7 cm de ancho, 10,4 de alto y 0,7 de grosor. En la parte posterior del colgante están tallados 30 jeroglíficos sobre su primer dueño.





Tres de los objetos hallados. Dentro de la tumba, que data de alrededor del año 800, se encontraron 25 vasijas de cerámica, una gran piedra con la forma de una deidad y el precioso pectoral de jade.



El frente de la pieza está tallado con una T. Se trata del glifo maya 'ik', que significa "viento y aliento". La joya fue enterrada curiosamente en una plataforma en forma de T. Asimismo, una de las vasijas  descubierta junto al colgante probablemente representa al dios maya del viento. El viento era vital para los mayas, ya que traía las lluvias monzónicas anuales que hacían crecer los cultivos, y sus reyes -como gobernantes divinos responsables del tiempo- realizaban rituales religiosos para atraerlo. En ese sentido, Braswell supone que el colgante, que "tenía un inmenso poder y magia",  podría haber sido enterrado allí como una ofrenda al dios del viento.





Nim Li Punit se estima que fue habitada 
entre los años 150 y 850.




El arqueólogo Geoffrey Braswell sostiene 
una réplica del colgante maya.







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