domingo, 27 de enero de 2013

‘Gommorrah Girl’




La única foto de Annalisa que hay en la exposición se puede ver en el escapulario que cuelga del cuello de su padre. Hay una fortaleza increíble en la determinación de Giovanni Durante de querer permanecer en Forcella para intentar cambiar las cosas allí, donde su hija murió de mala suerte.



Valerio Spada retrata en 'Gomorrah Girl' la vida de las niñas y adolescentes que crecen en un territorio dominado por la camorra napolitana, los problemas de ser mujer en uno de los lugares más peligrosos por su alta criminalidad. El hilo conductor de la exposición, que puede verse en la galería Cero de Madrid, es la muerte de una de estas chicas en una calle de Nápoles. El 27 de marzo de 2004, Annalisa Durante, a la edad de 14 años, fue asesinada en Forcella, un barrio de Nápoles bajo la hegemonía de los Giuliano.





Annalisa escribió en su diario que Nápoles se estaba volviendo demasiado peligrosa para vivir y que ella soñaba con escapar y con vivir lejos de Forcella. Grafiti de un ángel y una pistola, a 50 metros del lugar donde Annalisa fue asesinada.



Annalisa y dos de sus amigas estaban en frente de la pequeña tienda  de su padre hablando con Salvatore Giuliano, entonces de 22 años, cuando dos jóvenes asesinos desde una motocicleta empezaron a disparar contra el chico, sobrino del capo Luigino Giuliano.  Annalisa corrió hacia donde los asesinos se alejaban. Una de las balas que Giuliano disparó le alcanzó en la cabeza. El cuerpo sin vida cayó delante de la tienda de su padre. Salvatore Giuliano fue acusado de homicidio y está cumpliendo 24 años de prisión. Nadie se atrevió a contar lo que había visto. Desde el día en que murió, Giovanni lleva todas las mañanas a la misma hora un café con leche a su tumba





El barrio de Scampia está considerado uno de los más peligrosos de Italia al ocupar una posición clave en el tráfico de drogas y la trata en Europa, donde la Camorra tiene su centro de negocio. Anna, nueve años, 2010.





Rosi y su madre, 2009.

 

 
 

Angela, 18 años, 2009.




Del trabajo de Spada se ha dicho que es 'Gomorra', el gran reportaje de Roberto Saviano, en imágenes. “Lo que he leído es el espejo de lo que he visto". Spada denuncia que el 80% de la culpa es del Gobierno, y el 20% restante de la familia: "Habría que educar a las madres, más que a las niñas". Niñas que algún día serán madres, saltándose la adolescencia que se vive plenamente en el resto de Italia. Crecen deseando participar en 'Grande Fratello', o ser una de esas 'ragazzine' (chiquillas) que se casan con un hombre adinerado. El destino de las niñas no está en sus manos. "No son responsables de lo que les pasa. Es difícil encontrar una salida". Spada no ve ninguna esperanza en que esa zona del sur de Italia se pueda redimir: “Mueven tanto dinero que es imposible”.




 

Algunas buscan una actividad que las mantenga alejadas de las calles: el deporte o el teatro. Viviana, 18 años, campeona italiana de boxeo.





Sabrina (11 años) canta en bodas, bautizos y todo tipo de eventos, son las llamadas 'neomelódicas'. "Son unas profesionales, saben exactamente qué gesto poner, cuándo llorar". Pueden llegar a ganar hasta 200.000 euros al año, unos 1.000 euros por cada actuación de unos 20 minutos.




 

Joven actor, de 16 años, jugando con su amigo mientras su hermana, 
de seis años de edad, está mirando.



 
 

 Chica de Secondigliano





 





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